Resumen del webinar 'España ante la amenaza del terrorismo yihadista'

El reciente atentado yihadista perpetrado en Algeciras ha vuelto a poner de relieve un debate que en España no acaba de afrontarse y que amenaza la seguridad de todos los ciudadanos. Por ello, desde el Instituto de Seguridad y Cultura convocamos un webinar con Manuel R. Torres Soriano, que analizó los desagradables hechos ocurridos y la amenaza del terrorismo yihadista en España.

Soriano es licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad de Granada, catedrático de Ciencia Política en la Universidad Pablo de Olavide (UPO) de Sevilla y miembro del Consejo Asesor de Europol y del Consejo Académico del Instituto de Seguridad y Cultura. En la UPO, desempeña la función de director académico del Diploma de Especialización en Análisis del Terrorismo Yihadista, Insurgencias y Movimientos Radicales y del Máster en Comunicación Política y Gestión de Campañas Electorales. Sus líneas de investigación son la violencia política, el terrorismo yihadista, la comunicación política y la ciberseguridad.

Puede ver el webinar completo en el siguiente enlace:

https://www.youtube.com/watch?v=AC8ABh9S7LY&t=1869s


Entrevista a... Ignacio Cosidó

El ex Director General de la Policía y Senador, Ignacio Cosidó, analiza en esta entrevista la conciencia que tiene la sociedad española sobre la amenaza yihadista, la situación de España ante este terrorismo, que usa Al Andalus como símbolo en su propaganda, y la necesaria aportación de la sociedad civil en la lucha contra el extremismo violento.


España: más de 1.000 personas en el radar policial por yihadismo

A pesar de que los españoles tienen una percepción “baja” del nivel de alerta terrorista (en el nivel 4 de 5 desde hace meses) ello no quiere decir que la labor de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado sea nula. Todo lo contrario. Más de 3.000 agentes, analistas, jueces y fiscales trabajan a diario contra los objetivos de la yihad en España.

Según ha publicado José María Irujo en El País, en la actualidad hay unas 1.000 personas “en el radar policial”, otras 259 investigadas judicialmente y alrededor de 500 dispositivos móviles están pinchados. A estas cifras hay que sumar otras: más de 700 detenidos, decenas de condenados y 120 presos; todo, desde el 11-M.

Combatir a un enemigo invisible

Desde aquel 11 de marzo de 2004, España se situó a la vanguardia en la lucha contra el yihadismo. La tarea primordial de los servicios de inteligencia españoles es la de rastrear las redes sociales, entender la manera de pensar y actuar de los yihadistas, infiltrarse en sus redes de contacto y comunicaciones, y anticiparse a cualquier atentado.

El Centro Nacional de Inteligencia es el principal actor en esa labor de análisis preventivo. Pese a que se desconoce el número de agentes implicados en tareas contraterroristas, la Vicepresidenta del Gobierno anunció en el debate de los Presupuestos Generales del Estado que se incrementará la dotación del CNI hasta un 8% (161 millones de euros) y se contratarán hasta 600 nuevos agentes de aquí a 2020.

Lo que sí se conoce es que un 41% de los efectivos del CNI dedicados a la lucha contra el yihadismo son mujeres y que también hay musulmanes. Son desde juristas y militares hasta filólogos, pasando por informáticos y periodistas. Analistas dedicados a recopilar cualquier detalle que permita evitar un ataque terrorista. “Nuestra misión, además de prevenir un atentado, es entender el fenómeno”, dicen desde el centro de inteligencia.

Experiencia antiterrorista

Los años de lucha contra la banda terrorista ETA han dotado de una gran experiencia a los principales cuerpos de seguridad del Estado que trabajan día y noche para evitar la amenaza yihadista en España. “Quieren un Ramadán sangriento. Éste es uno de los períodos más peligrosos del año”, dice uno de los comisarios más experimentados en la lucha contra el terrorismo islamista. “Recibimos tal volumen de avisos que es imposible atenderlos a todos”, afirma un agente de la policía.

La situación es especialmente compleja en las ciudades autónomas. “Entre personas de Marruecos y Melilla, tanto objetivos, como relacionados, tenemos a 400 personas en el radar”, declara un agente operativo de la Guardia Civil. En dicha ciudad operan cinco servicios: CNI, Policía Nacional, Guardia Civil, la DST marroquí y el Mosad israelí.

En cuanto a Ceuta, son más quienes están en el radar policial: hasta 600 personas. Para ello se recurre a la captación de “manipuladores”: confidentes pagados con fondos reservados que se infiltran en lugares calientes, como el barrio de El Príncipe para tantear quién estaría dispuesto a cruzar la línea. “La contraprestación no sólo es económica para estos confidentes, tenemos que darles seguridad a ellos y a sus familias”, cuenta un agente.

El papel de los jueces y fiscales

La otra gran pata en la lucha contra el yihadismo la conforman los jueces y fiscales. “¿Cómo se previene esta amenaza? Actuando antes”, explica Javier Zaragoza, Fiscal Jefe de la Audiencia Nacional desde 2006. En España se han llevado a cabo más detenciones que en ningún otro país europeo desde 2004 (hasta 700) y se han expulsado a 120 personas por razones de seguridad nacional.

Además, los cambios que experimentó el Código Penal en 2010 y 2015 han dotado de más herramientas jurídicas a fiscales y jueces en España para hacer frente a esta amenaza. “La nueva tipología penal nos ha dado herramientas de trabajo”, declara Zaragoza.

Por su parte, Dolores Delgado, Fiscal Coordinadora de terrorismo de la Audiencia Nacional, garantiza que España es uno de los países “que mejor trabaja la información”, añadiendo que el país se encuentra a la vanguardia en materia antiterrorista. “Nos hemos adelantado a las directivas europeas y mantenemos un equilibrio entre libertad y seguridad”, se felicita la fiscal. Eso sí, el riesgo de atentado está ahí.


"Granada y Córdoba son los referentes más instrumentalizados por el Yihadismo en su propaganda"

España se ha convertido en una referencia continua en la propaganda yihadista. La figura de Al Andalus, con Granada y Córdoba como estandartes, ha pasado a ser un símbolo permanente para el radicalismo islámico, tal y como puso de manifiesto este miércoles Carlos Echeverría durante una conferencia en Granada.

Echeverría, Vicedecano de Investigación y Doctorado de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la UNED y Doctor en Relaciones Internacionales, dictó una conferencia titulada ‘La figura de Al Andalus y su simbología para el Yihadismo’ en el Hotel Abades Recogidas de Granada, dentro del programa “Democracia, Radicalismo y Sociedad Civil”, que tiene como objetivo promover el debate sobre cómo la sociedad civil puede tener un papel activo en la prevención del extremismo violento.

Allí, el ponente argumentó que éste “es un buen momento para hacer pedagogía contra la instrumentalización de Al Andalus por los yihadistas, en general, y por el Daesh, en particular”, teniendo en cuenta que “el último número de la revista ‘Rumiyah’, la heredera de ‘Dabiq’ como canal de comunicación por escrito más conocido del grupo terrorista Daesh, presta una atención detallada al mito de Al Ándalus”.

Echeverría, que realizó un repaso a los principales hitos de la historia de Al Andalus, desde la llegada de las primeras tropas musulmanas hasta grandes fechas como la batalla de las Navas de Tolosa (1212), puso encima de la mesa diferentes ejemplos de distintos grupos de la órbita del Daesh cuya onomástica y discurso reivindicativo encuentran precisamente en dichos hitos lugares comunes de referencia y justificación.

Desde Siria e Irak hasta el Sahel, el radicalismo islamista está llenándose de referencias al dominio de la Península Ibérica por parte de los árabes. Echeverría quiso recalcar que hablar de este proceso “en Granada es particularmente necesario, pues esta ciudad es, junto a Córdoba y en especial su Mezquita, uno de los referentes más instrumentalizados desde antiguo”.

El Vicedecano de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la UNED concluyó haciendo un llamamiento a la sociedad civil para atajar la instrumentalización que estos grupos terroristas hacen de nuestra historia. “Es bueno que, especialmente desde Granada y Córdoba, acometamos el deber intelectual y ciudadano de contrarrestar dicha manipulación”, reseñó.