Mozambique, (pen)último Estado víctima del yihadismo

La compañía francesa Total ha comunicado que suspenderá su actuación en Mozambique. La empresa gala tenía previsto llevar a cabo un proyecto de gas millonario que debido a la inseguridad de la zona se ha visto reducido a una ilusión.

Mozambique atraía inversores por sus elevados niveles de gas natural y piedras preciosas, pero ahora recibe asesores militares que forman a sus Fuerzas Armadas para responder de manera efectiva ante situaciones de extrema violencia.

La incursión del grupo islamista Al Shabab ha sentado precedente en la región. Se estiman numerosas bajas, pero la incapacidad de las fuerzas de seguridad mozambiqueñas de recuperar el control de la situación imposibilita reconocer la magnitud de los daños.

Mozambique no es el único país africano que ha disparado el número de incidentes yihadistas en los últimos años. Desde la reducción de presencia del Daesh en Siria e Irak el grupo ha aumentado su presencia en países africanos. Nasser Bourita, ministro de Exteriores de Marruecos explicó que “África se ha convertido en un objetivo y foco del ISIS” y recalcó que los fallecidos por ataques terroristas en la región del Sahel alcanzaron una cifra de 4.250 personas, un 60% mas que lo registrado en 2019.

Las acciones, lejos de ser aisladas, han llegado para quedarse. Los grupos terroristas como al Shabab, incurren, atormentan y después reclaman lugares y acciones como propias, arrasando allá por donde pasan. La situación en Mocimboa da Praia (Mozambique) es ligeramente diferente. En este emplazamiento cercano a la costa y conocido por su inmensurable lujo, los yihadistas asediaron la ciudad y comunicaron que, desde aquel momento , Mocimboa sería su capital y estaría regulada por la sharía.

Acciones similares se llevaron en Vamizi y Mecungo, islas cercanas a Mozambique y no muy alejadas del territorio continental de Mocimboa de Praia. Los analistas creen que el área será utilizada como base para lanzar ataques a otras regiones.

A través de la región del Sahel, que se extiende desde Senegal hasta Sudán, grupos radicales se han ido abriendo paso a distintos lugares “conquistando” a fuerza de armamento y terror lugares como Mozambique, cuyas imágenes recuerdan a las insurrecciones sufridas por Nigeria o Somalia.

El secretario de Estado estadounidense, Antony J. Blinken, y los ministros de Asuntos Exteriores de la Colación Global para Derrotar al ISIS, formada por más de 80 estados, se reunieron de manera virtual a finales de marzo para planear las acciones que se llevarán a cabo para frenar el avance de insurrecciones en estos lugares.

Jospeh T. Siegle, director del Centro Africano de Estudios Estratégicos sostuvo que “ninguno de estos grupos es extremadamente poderoso, simplemente tienen la capacidad suficiente para desestabilizar a estos frágiles estados incapaces de mantener una presencia de seguridad”.

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