Decálogo de recomendaciones frente a las campañas de desinformación

El Centro Criptológico Nacional (CCN), adscrito al Centro Nacional de Inteligencia (CNI), ha elaborado y difundido un documento de análisis titulado ‘Desinformación en el ciberespacio’. Dicho documento recoge el riesgo para España, las posibles consecuencias que puede generar un ataque de desinformación, la metodología de las campañas de desinformación y 10 elementos claves de dichas campañas.

Además, los responsables del documento han incluido una serie de recomendaciones a modo de decálogo señalando que “la primera y última víctima de las guerras de comunicación son los ciudadanos”, motivo por el cual “es necesario que los usuarios de medios digitales estén prevenidos para detectar una campaña de desinformación y tengan las capacidades para evitar ser manipulados”:

1. Analiza la fuente de las noticias que recibes y consumes. ¿Qué medio publica la noticia? ¿Qué periodista? ¿Qué empresa o Estado pueden estar detrás de la información? Preguntas que deben hacerse siempre antes cualquier noticia que llegue a nuestros dispositivos móviles. Un refuerzo de veracidad es la existencia de enlaces que lleven a fuentes originales o textos que validen los datos recogidos en la información recibida.

2. Duda de los pantallazos o ‘screenshots’ que recibas por redes sociales. Una de las formas más fáciles de manipular es a través de las imágenes. Es muy sencillo utilizar un programa de tratamiento para inventar una información y darle veracidad utilizando la misma tipología y diseño que se verían en un medio tradicional; también puede hacerse pasar por la publicación de una persona en su perfil de una red social.
Sin embargo, no es necesario falsificar una imagen para usarla en una campaña de desinformación, basta con descontextualizarla para hacer prender la mecha. Por eso, es importante ser muy crítico ante cualquier pantallazo recibido y hacer búsquedas inversas.

3. ¿Quién te ha compartido la noticia y en qué contexto? De nuevo, el contexto, un elemento fundamental para verificar la veracidad de una información. Incluso aunque haya llegado de una persona conocida y de confianza, conviene cuestionarse de cuándo es la información, cuál es la fuente y hacer una búsqueda del titular en internet para ver si hay otros medios que la hayan replicado.

4. Ojo con las falsas cuentas “humanas”. Cada vez es más habitual las cuentas con apariencia humana que realmente son bots. Conviene revisar los perfiles para ver a quién sigue, si tiene contenido propio, etcétera. Intentar observar una actividad lo más humana posible de dicho perfil.

5. No seas parte del algoritmo. Las redes sociales y plataformas digitales que usamos a diario utilizan algoritmos cada vez más sofisticados para saber qué información será de tu agrado. La mejor forma de mantener una opinión crítica y bien formada es consultando fuentes alternativas a aquellas que, según los algoritmos, serán de nuestro gusto.

6. Lee la letra pequeña. Dicho de otra manera, ve más allá del titular y la foto. Un titular y una imagen llamativos no siempre encuentran un correlato en el desarrollo de la información. No todo es lo que parece y es sencillo contribuir a la desinformación utilizando imágenes y titulares que, sin ser falsos, inducen a error si no se consume el cuerpo de la noticia en el que se explican.

7. Mantente alerta con los contenidos patrocinados de origen desconocido. Cada vez es más habitual el uso de patrocinios en las redes sociales para divulgar informaciones. Son patrocinios que utilizan todo el big data de dichas plataformas para concretar muy bien el público objetivo por sus gustos, edad, procedencia geográfica, etcétera de forma que son tremendamente efectivos. Por regla general, todo contenido político o polémico patrocinado por un perfil anónimo o no identificado es sospechoso.

8. Desconfía de estrellas invitadas. La participación de personajes conocidos desde el punto de vista político, social o cultural en campañas o discusiones políticas de países extranjeros responde, por lo general, a intereses y agendas políticas y/o económicas que el receptor de la información desconoce.

9. Pensamiento crítico y cabeza fría. Probablemente el consejo más básico de todos. El debate y la discusión son sanos, confrontar ideas enriquece, pero para que así sea es fundamental hacerlo desde la racionalidad, el respeto y el pensamiento crítico. Sembrar cizaña es muy sencillo y puede derivar en una escalada de odio difícil de parar.

10. Tú puedes parar un conflicto. El éxito de las campañas de desinformación radica principalmente en su capacidad para difundir velozmente los mensajes. El fenómeno conocido como viralidad exige la participación necesaria de todos y cada uno de los receptores de la información que se convierten en cómplices de la campaña de desinformación en el mismo momento en que participan de ella dándole difusión. No contribuyas a difundir informaciones no contrastadas o de dudosa trazabilidad.

Para consultar el documento completo del CCN, pincha en este enlace.

 

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