Golpe policial a la maquinaria propagandística del Estado Islámico

La rápida expansión y avance territorial del autodenominado Estado Islámico tuvo mucho que ver con su capacidad de propagandística, un elemento que se ha analizado en profundidad y en el que ha resultado clave la agencia de noticias Amaq, que durante mucho tiempo fue la encargada de difundir las atrocidades del grupo terrorista.

En este contexto adquiere una gran importancia la acción policial conjunta llevada a cabo por Estados Unidos, Canadá, Bélgica, Bulgaria, Francia, Países Bajos y Reino Unido precisamente contra la maquinaria propagandística del Estado Islámico.

Dicha operación ha permitido desmantelar la mencionada agencia Amaq, pero también la radio Al-Bayan y los medios Halumu y Nashir, herramientas todas ellas básicas en la difusión de las acciones terrorista del Estado Islámico.

El operativo tuvo lugar los pasados 25 y 26 de abril y permitió hacerse con los servidores del Estado Islámico en Holanda, controlar los registradores de dominios utilizados en Reino Unido y obtener numeroso material en Bulgaria.

El impacto ha sido tal que, según ha comunicado Europol, que coordinó las operación, la capacidad de propaganda del grupo terrorista habría quedado "muy comprometida". "Con esta operación hemos hecho un gran agujero en la capacidad del ISIS para difundir propaganda online y para radicalizar a jóvenes en Europa", aseguró Rob Wainwright, director ejecutivo de Europol.

 


Conferencia de Javier Gil: 'La doctrina yihadista, de España a Indonesia'

El Instituto de Seguridad y Cultura organiza la conferencia ‘La doctrina yihadista, de España a Indonesia’, que ofrecerá Javier Gil, Profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad Pontificia Comillas ICAI-ICADE, el jueves 26 de abril en Córdoba.

El evento tendrá lugar en el TRYP Córdoba Hotel, situado en la Avenida de Medina Azahara, 7, a las 19:00 horas. El ponente analizará el origen de la doctrina religiosa que alimenta el yihadismo desde países como Arabia Saudí y Qatar, su expansión por Europa y España mediante la financiación y control de mezquitas y otras formas de proselitismo apoyadas en el poder económico, algo que han hecho con especial eficiencia en Asia. Por ello, describirá el caso de Indonesia, donde estas doctrinas han penetrado hasta los mismos pilares del  Estado.

Para asistir al acto, que se enmarca en el programa Democracia, Radicalismo y Sociedad Civil, es necesario inscribirse rellenando este formulario o enviando un correo electrónico a info[at]seguridadycultura.org.


Los archivos del Estado Islámico

El Daesh quiso ser un Estado. No sólo proclamó un Califato, sino que estableció una auténtica estructura estatal cuya burocracia generó una ingente documentación. Dicho cuerpo documental ha sido recopilado por varios periodistas durante cinco viajes a Mosul y presentado en un amplio reportaje de The New York Times.

El resultado da buena cuenta de, por un lado, el régimen de terror construido por los terroristas en su territorio; y, por otro, su capacidad de organización estatal. En este sentido, Mosul, la ciudad más importante de las que cayeron bajo control de los fanáticos yihadistas, fue escenario de castigos a niños de 14 años por reírse durante el rezo. Castigos que, como la propia documentación indica, buscaban resultar ejemplarizantes.

Expediente de detención de un menor de 14 años por reírse durante el rezo.

Pero los papeles también dan buena cuenta del nivel organizativo de los terroristas. No sólo desde un punto de vista coercitivo, sino meramente burocrático. El NYT ha publicado, entre otros, certificados de nacimientos, contratos de alquiler, órdenes de expropiación de propiedades de población chií, matrículas de vehículos, permisos de conducir... Y todo con el sello y membrete de Daesh.

Incluso, un testamento de un combatiente que marchaba en misión suicida en el que quedaba por escrito que Daesh asumiría la deuda contraída con una familia en Marruecos. Pero uno de los apartados en los que los yihadistas mostraron una enorme eficacia fue en la organización de un aparato recaudatorio de impuestos. Todas las actividades económicas quedaron grabadas y se estableció un férreo control que permitió a Daesh construir una auténtica "máquina del dinero".

Folleto explicativo de cómo debían mostrar los hombres la parte baja de las piernas.

El régimen de terror que construyó el Daesh en Mosul tuvo su traducción burocrática en órdenes de detención como las ya referidas. Pero también en manuales de correcta vestimenta, no sólo para mujeres sino también para hombres. Estos debían la parte inferior de las piernas al descubierto y firmar documentos en los que se comprometían a cumplir con determinadas normas como no volver a cortarse la barba, asumiendo voluntariamente que serían castigados en caso de incumplimiento.

 


Humberto Trujillo: "La cultura yihadista genera mucha influencia, ya que otorga robustez psicológica, certidumbre, poder e identidad"

El yihadismo genera una cultura en torno al miedo como herramienta de control, dominación y proselitismo. Una cultura que afecta por igual a quienes viven sometidos a los designios de una sociedad yihadista y a quienes conforman su principal objetivo a batir: Occidente.

Éste es el resumen de la conferencia 'La cultura del miedo como herramienta yihadista', que ofreció Humberto Trujillo el pasado 20 de marzo en Córdoba. Una conferencia en la que se abordaron las principales características de dicha cultura, directamente relacionada con la creación de símbolos.

Por un lado, este Catedrático del Departamento de Metodología de las Ciencias del Comportamiento de la Universidad de Granada explicó que "los yihadistas, al amparo de sus símbolos, emiten comportamientos que permiten alcanzar con éxito los objetivos, lo que refuerza al símbolo como elemento de poder, que a su vez refuerza los comportamientos terroristas". Es decir, hacen ver por qué luchan y cómo pretenden alcanzarlo, lo que retroalimenta su discurso y convierte a esos símbolos en los pilares de su cultura.

Es decir, que "la cultura y simbología yihadista genera mucha influencia, ya que le otorga a la persona con escasa autonomía y robustez psicológica certidumbre, poder e identidad, lo que condiciona sus creencias, roles y normas y, además, refuerza los valores asociados a sus símbolos".

Eso en lo que a los miembros de esa sociedad yihadista se refiere, porque "también genera hostigamiento a los no yihadistas, pues atenaza anímicamente a las personas con escasa autonomía y robustez psicológica que son ajenas a esa simbología, ya que les ocasiona incertidumbre, pérdida de poder, preocupación y miedo".

El símbolo es un elemento capital de la cultura yihadista y su instrumentalización debe de ser contrarrestada "mediante narrativas contundentes". ¿Y cómo se puede luchar contra esa narrativa yihadista? En palabras de Humberto Trujillo:
"Hay que reforzar símbolos como la Mezquita de Córdoba o la Alhambra con nuestros valores para evitar que se conviertan en iconos yihadistas".

Al Andalus es un elemento recurrente en la narrativa yihadista por su simbología y tras los atentados de Barcelona y Cambrils se vio cómo desde el autodenominado Estado Islámico se jugó además con la cercanía al presentar en la reivindicación de los atentados a un terrorista que se hacía llamar 'El Cordobés'.

Se trata de "hacer caer en la cuenta que se haga lo que se haga será inútil, que el yihadismo es imparable, lo que genera indefensión y resignación; y que la amenaza es constante y realmente cercana en el espacio y el tiempo, lo que refuerza la percepción de indefensión".

Según explicó este experto, la estructura circular de esa cultura hace que "los hostigados -los no yihadistas o no partidarios del yihadismo-, emitan comportamientos de miedo ante los símbolos yihadistas, lo que aumenta la fuerza amenazante del símbolo, que a su vez refuerza el miedo".