Ankara hace bandera del plan de seguridad europeo propuesto por Macron: «Sin Turquía no puede haber un ejército europeo»

El Presidente de Francia, Emmanuel Macron, presentó hace unos días una propuesta de refundación de la Unión Europea encaminada a convertir al viejo continente en una suerte de Estados Unidos de Europa. Entre los elementos que conformarían dicha refundación, el mandatario francés incidió en el ámbito de la seguridad.

En este sentido, y resumiéndolo mucho, Macron propuso crear un cuerpo militar europeo de intervención rápida, un presupuesto común para la defensa , una Fiscalía antierrorista, una policía europea de fronteras y una agencia para solicitantes de asilo. Además, se crearía un cuerpo europeo de protección civil para hacer frente a las catástrofes naturales.

La propuesta de Macron, que pretende reconstruir Europa a lo largo de la próxima década a partir del acercamiento a un eje franco-alemán reforzado por el resto de estados miembros, encontró pronto respuesta, pero no de uno de los 27.

Fue Turquía quien, a través de su Ministro para Asuntos Europeos, Ömer Çelik, levantó la voz para advertir que, «sin Turquía, no puede haber un ejército europeo». El Ministro turco, de visita en Madrid, aprovechó para recalcar que no es posible proyectar la seguridad europea sin contar con su país, que aspira a integrarse en la UE pese a la oposición de Alemania y Austria.

«Algunos estados consideran a Turquía simplemente como un país, y esto demuestra una mentalidad no muy sana, que no quiere compartir la democracia y el bienestar», afirmó Ömer Çelik. «Sin Turquía no se puede hablar de una seguridad europea. No es un pequeño país africano o de los Balcanes, Turquía es un país estratégico«, reiteró.

Turquía, miembro de la Alianza Atlántica desde 1952, está jugando un papel cada vez más relevante desde el punto de vista geopolítico. Con una frontera de más 800 kilómetros con Siria, ha sido el principal ‘coladero’ de europeos que se han unido a las filas del Daesh y ha sido un actor fundamental en la llamada guerra contra el terrorismo en dicho país.

Las relaciones de Turquía con Rusia han llamado también mucho la atención de sus socios de la OTAN, empezando por Estados Unidos. Ankara se ha enfrentado con Moscú por el conflicto sirio, pero también ha llegado a acuerdos con los rusos al margen de EEUU en una suerte de doble juego que ha llevado a Turquía a comprar recientemente un sistema de misiles S-400 incompatibles con la tecnología de la OTAN.

Çelik utilizó este aspecto para reprochar a la Unión Europa la falta de confianza en Turquía. El Ministro turco insinuó que si su país había alcanzado un acuerdo con Rusia para la compra de dicho armamento fue porque, a diferencia que los países de la UE, Rusia les ha dotado de una tecnología que les permite avanzar en investigación.

«Pedimos ofertas a países occidentales y a miembros de la OTAN, pero las que recibimos no nos ayudaban a recibir el transfer de I+D, y no eran muy adecuadas», explicó Çelik. «Nos vieron como un simple consumidor de defensa», recalcó, «lo habríamos comprado a un país de la OTAN si nos hubiese dado las mismas condiciones». Es decir, no fue tanto un problema económico como de capacidad de evolución del armamento.

 

 

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