La reserva voluntaria en España, un modelo válido que necesita un nuevo impulso

El pasado 22 de enero se celebró en el Senado la ‘Jornada sobre el papel de los reservistas ante los nuevos desafíos estratégicos de la OTAN’, organizada por la Asociación Atlántica Española (AAE) y la Federación de Organizaciones de Reservistas de España (FORE).

Los asistentes, que colmaron el aforo de la Sala Europa de la Cámara Alta, atendieron a la conferencia inaugural sobre ‘Los nuevos desafíos de la Alianza Atlántica’, dictada por el Secretario General de Política de Defensa, Almirante Juan Francisco Martínez Núñez; a la que siguieron dos paneles: uno en el que se abordó el ‘Presente y futuro del reservismo en España’ y otro en el que expusieron como casos de éxito los modelos de Estados Unidos, Francia, Alemania y Estonia.

A grosso modo, la Jornada permitió llegar a la conclusión de que el modelo de reserva voluntaria en España es suficientemente bueno en la teoría, aunque su puesta en práctica no ha sido todo lo satisfactoria que debería en gran medida por decisiones adoptadas en plena crisis económica. Es decir, que el modelo es bueno pero necesita un nuevo impulso.

El primero en lanzar esta idea fue el propio Almirante Martínez Núñez quien, tras exponer la evolución de las amenazas que ha afrontado la OTAN en los últimos años y evaluar la situación interna de sus miembros, no dudó en afirmar, a preguntas de los asistentes, que en comparación con otros países el reservismo en España “está aún en preescolar”, aunque “es un desafío importante”.

“Una nación no puede ser influyente en materia de defensa si no aporta un potencial propio y la conciencia de defensa de un país es su primera fortaleza“, aseguró el Secretario General de Política de Defensa, quien ligó la necesidad de incrementar dicha conciencia al rol que debe jugar el reservismo en España, un papel “todavía más importante que en otros países europeos”.

En el primer panel quedaron claras desde el principio las limitaciones de desarrollo de un modelo que en 2018 cumple 15 años. En concreto, el Contraalmirante Alfonso Carlos Gómez Fernández de Córdoba, Subdirector General de Reclutamiento y Orientación Laboral de Defensa, ilustró a los asistentes con varias gráficas en las que se observaba un punto de inflexión en la inversión y crecimiento de la reserva voluntaria en España en 2011, fecha en que se alcanzó la cifra de 6.000 efectivos, perdiendo 1.800 hasta 2018.

Gómez Fernández de Córdoba aseguró que  “el modelo no ha podido desarrollarse en su integridad tal como fue concebido”, puso encima de la mesa la necesidad de “mejorar la formación militar que se proporciona a los reservistas voluntarios” para evitar su desmotivación -algo en lo que posteriormente se insistió desde el público- y señaló como modelos de referencia a Italia, Alemania y Francia.

El anuncio de Emmanuel Macron de recuperar un modelo de servicio militar para Francia, algo que ya ha puesto en marcha Suecia, sobrevoló la Jornada en distintos momentos. En general, los ponentes que tocaron el tema señalaron que el impulso del modelo de reservistas voluntarios en España debería satisfacer esa necesidad de aportación de la sociedad civil a la defensa nacional que en otros países está llevando a la recuperación de modelos conscriptos.

Así lo manifestó el Coronel Amable Sarto Ferreruela, de la Jefatura de Recursos Humanos del Estado Mayor de la Defensa, y así lo consideraron el Senador y Vicepresidente de la AAE, Ignacio Cosidó, encargado de abordar las conclusiones de la jornada, y el Secretario de Estado de Defensa, Agustín Conde, que clausuró el evento.

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